Benidorm: de pueblo de almadrabas a ciudad de rascacielos
Mucha gente conoce Benidorm por sus rascacielos y sus playas, pero detrás de esa imagen hay un pueblo de pescadores con más de setecientos años de historia, una leyenda marinera y uno de los cambios urbanos más rápidos y estudiados de España. Esta guía cuenta esa historia, qué comer, qué fiestas vivir y qué ver, como complemento a nuestra webcam de Benidorm en la playa de Poniente.
De villa medieval a pueblo de almadrabas
El Benidorm moderno nace oficialmente el 8 de mayo de 1325. Ese día el almirante Bernardo de Sarriá otorgó la carta puebla, el documento que permitía poblar el lugar y que dio origen al castillo y a la villa. El castillo se levantaba sobre el promontorio rocoso que hoy separa las dos grandes playas, donde está el mirador conocido como el Balcón del Mediterráneo.
Durante siglos, la vida de Benidorm giró en torno al mar. Sus habitantes se especializaron en las almadrabas, un arte de pesca tradicional para capturar los atunes en su migración, con redes fijas colocadas cerca de la costa. Los almadraberos de Benidorm tuvieron fama en todo el Mediterráneo y su oficio se mantuvo hasta, aproximadamente, los años cincuenta y sesenta del siglo XX.
La leyenda de la Virgen del Sufragio
La tradición más querida de la ciudad tiene que ver con el mar. Según cuenta la historia local, en marzo de 1740, durante una gran tormenta, un barco sin tripulación encalló en la bahía de Benidorm. Los vecinos, temiendo que trajera alguna enfermedad, decidieron quemarlo. Entre las cenizas apareció intacta una imagen de la Virgen, que desde entonces es venerada como la Virgen del Sufragio, patrona de la ciudad junto a San Jaime Apóstol.
El salto al turismo: Pedro Zaragoza
El gran cambio de Benidorm tiene nombre propio: Pedro Zaragoza Orts, alcalde entre 1950 y 1967. Convencido de que el futuro estaba en el turismo, impulsó en 1956 un plan urbanístico que ordenaba el crecimiento de la villa. Su idea era crecer en altura: con edificios altos, más gente podía disfrutar de vistas al mar y del aire de la costa.
A Zaragoza se le recuerda también por la llamada «historia del bikini». En 1952 permitió el uso del bikini en el municipio, en una España donde la moral oficial era muy estricta. La decisión provocó amenazas de excomunión, y según cuenta la historia el alcalde viajó en Vespa durante horas para defender su postura ante Franco, que acabó dándole su apoyo. Sea cual sea el detalle exacto de la anécdota, aquella decisión simboliza la apertura de Benidorm a los visitantes extranjeros.
Para promocionar la ciudad nació en el verano de 1959 el Festival de la Canción de Benidorm, que llegó a ser muy popular en toda España. Hoy la ciudad tiene uno de los perfiles de rascacielos más reconocibles de Europa, con edificios como el Intempo, de 202 metros, uno de los más altos de España, el Gran Hotel Bali o el Neguri Gane.
Naturaleza junto a los rascacielos: Serra Gelada
Muy cerca de las torres de hormigón hay un espacio natural espectacular. El Parque Natural de la Serra Gelada (Sierra Helada) forma parte de la red de parques naturales de la Comunitat Valenciana desde el 29 de julio de 2005. Separa las bahías de Benidorm y de Altea, y sus acantilados superan los 300 metros de altura, entre los más altos del litoral mediterráneo español.
El parque incluye también la isla de Benidorm, el islote con forma de triángulo que se ve desde las playas, a la que se puede llegar en barco desde el puerto. Para caminar, la ruta hacia el faro de l’Albir ofrece vistas impresionantes sobre el mar.
Las playas
Benidorm tiene tres playas principales: Levante, la más animada y conocida; Poniente, más amplia y tranquila, donde se encuentra nuestra cámara; y la pequeña playa del Mal Pas, junto al casco antiguo, entre el puerto y el Balcón del Mediterráneo. Las tres suelen contar con Bandera Azul de la Unión Europea, un distintivo que reconoce la calidad del agua y de los servicios.
Qué comer en Benidorm
Más allá de la oferta internacional de la ciudad, la cocina tradicional de Benidorm y de la Marina Baixa mezcla mar y huerta. Algunos platos que merece la pena buscar son el arroz caldoso con boquerones, espinacas y calabaza, típico del invierno; las habas removidas (faves sacsaes), guisadas en la sartén y acompañadas de embutidos; y la coca farcida, una especie de empanada rellena de verduras como tomate, cebolla o pimiento, a veces con pescado o carne.
En el apartado dulce destacan las tortas de San Blas, elaboradas con almendra, harina de maíz y huevo, que tradicionalmente se comen alrededor del 3 de febrero.
Fiestas
Las Fiestas Mayores Patronales se celebran el segundo fin de semana de noviembre en honor a la Virgen del Sufragio y a San Jaime Apóstol. Hay ofrenda de flores, desfiles, música y fuegos artificiales, y es el momento en que la ciudad recuerda con más fuerza su historia marinera y la leyenda del barco de 1740.
Qué ver: una ruta sencilla
- Balcón del Mediterráneo: el mirador del antiguo castillo, entre las dos playas.
- Casco antiguo: calles estrechas y la iglesia de San Jaime y Santa Ana, donde se venera a la Virgen del Sufragio.
- Playas de Levante, Poniente y Mal Pas.
- Isla de Benidorm: excursión en barco desde el puerto.
- Parque Natural de la Serra Gelada: acantilados y rutas a pie.
Consejos para tu visita
Si buscas tranquilidad, la playa de Poniente y los paseos por la Serra Gelada a primera hora son la mejor opción. Si vas a subir a la isla en barco, mira antes el estado del mar: en nuestra ficha de Benidorm puedes ver la cámara, el viento y el oleaje.
Fuentes consultadas
- Wikipedia: Benidorm (carta puebla, almadrabas, Virgen del Sufragio, plan de 1956, festival, playas).
- Wikipedia: Pedro Zaragoza (alcaldía, bikini).
- Wikipedia: Parque natural de la Sierra Helada.
- Directo al Paladar: Gastroguía de Benidorm (platos tradicionales).