Tarifa: Baelo Claudia, Guzmán el Bueno, viento y atún rojo
Tarifa es un lugar de fronteras. Aquí se encuentran el Atlántico y el Mediterráneo, Europa y África, el viento de levante y el de poniente. Es el punto más al sur de la Europa continental y, desde sus murallas, en un día claro, las montañas de Marruecos parecen estar al alcance de la mano. Esta guía repasa su historia, su naturaleza, su cocina y sus fiestas, como complemento a nuestra webcam de la playa de Los Lances.
Baelo Claudia: una ciudad romana frente al mar
Mucho antes de que existiera Tarifa, en la ensenada de Bolonia, a unos 22 kilómetros al noroeste de la ciudad actual, floreció Baelo Claudia. Fundada a finales del siglo II antes de Cristo sobre un asentamiento púnico anterior, vivió su esplendor entre el siglo I antes de Cristo y el siglo II después de Cristo. El emperador Claudio le concedió el rango de municipio, y de ahí su nombre.
Su riqueza venía del mar: la pesca, la industria de salazón y el garum, una salsa de pescado muy apreciada en todo el Imperio. Hoy es uno de los yacimientos romanos mejor conservados de la península. Se pueden recorrer el foro con sus losas originales, cuatro templos, la basílica, el teatro, el mercado, las termas y las antiguas fábricas de salazón, todo ello frente a una playa espectacular y junto a la gran duna de Bolonia.
Tarif y el desembarco del año 710
El nombre de la ciudad tiene una fecha. En el año 710, un comandante bereber llamado Tarif desembarcó con sus tropas en la Isla de las Palomas, en una expedición previa a la gran entrada musulmana en la península del año siguiente. De su nombre deriva el de Tarifa.
En el siglo X, por orden del califa Abderramán III, se construyó una gran fortaleza para vigilar el Estrecho, terminada en el año 960. Es el origen del actual Castillo de Guzmán el Bueno, que domina el puerto y la ciudad.
Guzmán el Bueno y el puñal de 1294
El rey Sancho IV de Castilla puso cerco a Tarifa en 1292 y la ciudad se rindió el 21 de septiembre de ese año. Dos años después, en 1294, los benimerines intentaron recuperarla. Según las crónicas, capturaron al hijo del defensor de la plaza, Alonso Pérez de Guzmán, y ofrecieron liberarlo a cambio de la ciudad. Guzmán se negó y, según la tradición, arrojó su propio puñal desde la muralla. Aquel episodio le valió el sobrenombre de «el Bueno» y se convirtió en una de las historias más famosas de la Edad Media española.
La Isla de las Palomas: donde se juntan los dos mares
Unida a tierra por un paseo, la Isla de las Palomas alberga la Punta de Tarifa, el punto más meridional de la Europa continental. A un lado queda el Atlántico y al otro el Mediterráneo, y la costa de Marruecos está a solo unos 14 kilómetros. Es un lugar con mucho valor simbólico y natural, y su acceso está regulado.
El Parque Natural del Estrecho
Buena parte del municipio está protegido: aproximadamente el 60 % de su término tiene alguna figura de protección. El Parque Natural del Estrecho, declarado en 2003, abarca unas 18.900 hectáreas entre Tarifa y Algeciras, casi la mitad de ellas en el mar.
Sus aguas son de las mejores de Europa para ver cetáceos: en las cercanías se pueden observar hasta siete especies, entre ellas delfines mulares, comunes y listados, y en algunas épocas ballenas como el rorcual común. En primavera y otoño, el Estrecho es además un gran paso de aves migratorias: unas treinta especies de grandes aves, como milanos negros y cigüeñas blancas, lo cruzan cada año entre Europa y África. Desde el puerto salen excursiones para ver delfines y ballenas.
La capital europea del viento
Si hay algo que define la Tarifa de hoy es el viento. La forma del Estrecho canaliza el levante, que sopla desde el Mediterráneo, y el poniente, que llega desde el Atlántico. Estas condiciones han convertido a Tarifa en un referente mundial del windsurf y el kitesurf. La playa de Los Lances, donde está nuestra cámara, y la de Valdevaqueros se llenan de velas de colores casi todo el año.
Qué comer en Tarifa
La estrella de la cocina tarifeña es el atún rojo de almadraba. Este arte de pesca, que ya practicaban fenicios y romanos, aprovecha el paso de los atunes por el Estrecho durante su migración. Se toma fresco en mil preparaciones: a la plancha, en tartar, encebollado o en salazón.
Junto al atún, la fritura gaditana es imprescindible: pescaíto frito, tortillitas de camarones y los soldaditos de Pavía, tiras de bacalao rebozadas. Del interior llegan la carne de vaca retinta, el rabo de toro y los embutidos de la comarca.
Fiestas
La fiesta más importante es la de la Virgen de la Luz, patrona de Tarifa. El primer domingo de septiembre la imagen llega a la ciudad desde su santuario en una romería con cientos de jinetes, y comienza la Real Feria.
Qué ver: lo imprescindible
- Castillo de Guzmán el Bueno: historia y vistas sobre el Estrecho.
- Casco histórico y Puerta de Jerez: calles blancas dentro de las murallas.
- Isla de las Palomas: el punto más al sur de Europa continental.
- Playas de Los Lances y Valdevaqueros: el paraíso del viento.
- Baelo Claudia y la duna de Bolonia: ciudad romana frente al mar.
- Avistamiento de cetáceos desde el puerto.
Consejos para tu visita
En Tarifa el viento lo decide casi todo: con levante fuerte, el baño puede ser incómodo en algunas playas. Antes de ir a la playa, hacer kite o salir a ver delfines, consulta en nuestra ficha de Tarifa la cámara, el viento y el oleaje.
Fuentes consultadas
- Wikipedia: Tarifa (historia, castillo, Guzmán el Bueno, geografía, cetáceos, fiestas).
- Wikipedia: Baelo Claudia.
- Wikipedia: Parque natural del Estrecho.
- Club de Gourmets: Tarifa gastronómica.