Alicante: historia, Castillo de Santa Bárbara, Hogueras y gastronomía
Alicante es una ciudad de luz. Los griegos ya se fijaron en ello hace más de dos mil años, y desde entonces casi todos los pueblos que pasaron por aquí dejaron su huella: íberos, romanos, musulmanes, reyes de Castilla y de Aragón. Esta guía recorre esa historia, la cocina, las fiestas y los lugares imprescindibles de la capital de la Costa Blanca, como complemento a nuestra webcam de Alicante en la playa de la Almadraba.
Un nombre con más de dos mil años
El nombre de Alicante ha cambiado tantas veces como sus dueños. Los antiguos griegos llamaron a este lugar Akra Leuké, que significa «promontorio blanco», probablemente por el color de la roca de la costa. Los romanos lo latinizaron como Lucentum, y los musulmanes lo conocieron como Laqant o al-Laqant. De ahí vienen el valenciano Alacant y el castellano Alicante.
Los restos de la ciudad íbero-romana se conservan en el yacimiento del Tossal de Manises, en la zona de la Albufereta. Hacia el año 201 antes de Cristo los romanos tomaron el poblado íbero y, con el tiempo, el asentamiento llegó a tener rango de municipio romano. Pasear hoy por sus calles excavadas ayuda a imaginar cómo era la vida en la costa hace dos milenios.
Del castillo musulmán a la ciudad del rey
Entre el año 713 y mediados del siglo XIII, Alicante formó parte del mundo islámico con el nombre de Medina Laqant. En el siglo IX se levantó la primera fortaleza en lo alto del monte Benacantil, el gran peñasco que domina la ciudad. Esa fortaleza es el origen del actual castillo.
El 4 de diciembre de 1248 la ciudad pasó a manos cristianas, en una campaña en la que tuvo un papel destacado el infante Alfonso, el futuro rey Alfonso X el Sabio. Como el 4 de diciembre es la festividad de Santa Bárbara, la fortaleza recibió el nombre de Castillo de Santa Bárbara. Años más tarde, el 22 de abril de 1296, Jaime II de Aragón conquistó Alicante, que quedó incorporada definitivamente al Reino de Valencia tras la Sentencia Arbitral de Torrellas y el Tratado de Elche, en 1304 y 1305.
El último gran reconocimiento llegó el 26 de julio de 1490, cuando Fernando el Católico le concedió el título de ciudad.
El Castillo de Santa Bárbara
Subir al castillo es casi obligatorio. Desde lo alto del Benacantil se ve toda la ciudad, el puerto, la playa del Postiguet y, en días claros, la isla de Tabarca. Se puede llegar a pie por caminos que salen del casco antiguo o en el ascensor que parte desde la zona de la playa del Postiguet. Dentro hay varios niveles de murallas, baluartes y salas que explican la historia del recinto, y la vista al atardecer es de las mejores de la costa.
La Explanada y el casco antiguo
La Explanada de España es el paseo más famoso de Alicante. Su suelo está formado por un mosaico ondulado de más de seis millones y medio de pequeñas teselas que imitan el movimiento de las olas, y lo flanquean más de un centenar de palmeras. Bajo el paseo quedan restos de las antiguas murallas defensivas de la ciudad, y en él se encuentra el auditorio de La Concha, escenario habitual de conciertos al aire libre.
Detrás de la Explanada empieza el casco antiguo. Merece la pena perderse por el Barrio de Santa Cruz, con sus casas blancas, flores y escaleras que trepan por la falda del Benacantil. En el centro histórico destacan la basílica de Santa María, levantada sobre la antigua mezquita mayor, y la concatedral de San Nicolás de Bari, patrón de la ciudad.
Tabarca: la isla de los genoveses
A unos 22 kilómetros de Alicante y a unos 8 del puerto de Santa Pola está la isla de Tabarca, la mayor de la Comunitat Valenciana y la única habitada. Su historia es singular: el rey Carlos III mandó fortificarla y, entre 1768 y 1769, se instalaron en ella unos 296 genoveses que habían sido esclavizados tras la toma de la isla tunecina de Tabarka en 1741. De ahí viene su nombre.
La isla conserva su recinto amurallado del siglo XVIII, declarado conjunto histórico-artístico en 1964, y sus aguas fueron la primera reserva marina de España, en 1986. Hoy viven en ella unas pocas decenas de personas, pero en verano recibe miles de visitantes que llegan en barco para bañarse y comer pescado.
Qué comer en Alicante
Alicante es tierra de arroces. El más característico de la costa es el arroz a banda, cocinado con un caldo intenso de pescado de roca y servido con alioli. Junto a él aparecen el arroz negro, el arroz con costra, típico de la zona de Elche, o el caldero de pescado, muy ligado a Tabarca y a los pueblos marineros.
El dulce más conocido es el turrón. El llamado turrón de Alicante, el duro, con almendras enteras y miel, y el turrón de Jijona, el blando, cuentan con Indicación Geográfica Protegida, lo que garantiza su origen y su forma de elaboración. Completan la mesa los salazones de pescado, como la mojama, muy apreciados en toda la provincia.
Fiestas: hogueras y romería
La gran fiesta de la ciudad son las Hogueras de San Juan, que se celebran del 19 al 24 de junio y están declaradas de Interés Turístico Internacional. Durante esos días se plantan en las calles grandes monumentos de cartón y madera, hay desfiles, música, mascletàs a mediodía y una ofrenda de flores a la Virgen del Remedio, patrona de Alicante. La noche del 24, la cremà quema todos los monumentos, empezando por la hoguera oficial, tras un castillo de fuegos artificiales lanzado desde el Benacantil.
La otra cita multitudinaria es la romería de la Santa Faz, el segundo jueves después de Semana Santa. Cientos de miles de personas recorren a pie unos ocho kilómetros desde la concatedral de San Nicolás hasta el monasterio de la Santa Faz, con la tradicional caña adornada con romero. Es una tradición de casi cinco siglos y una de las romerías más concurridas de España.
Qué ver: lo imprescindible
- Castillo de Santa Bárbara: la mejor vista de la ciudad y de la bahía.
- Explanada de España y puerto: el paseo de las palmeras y del mosaico de olas.
- Barrio de Santa Cruz: casas blancas y escaleras en la falda del monte.
- Basílica de Santa María y concatedral de San Nicolás: el corazón histórico.
- Tossal de Manises: la Lucentum romana.
- Playa del Postiguet y playa de la Almadraba: la urbana, junto al centro, y la pequeña y tranquila, al noreste.
- Isla de Tabarca: una excursión de día perfecta.
Consejos para tu visita
Para subir al castillo, las primeras horas de la mañana y el atardecer son las más agradables. Si quieres vivir las Hogueras, reserva alojamiento con mucha antelación. Y antes de planear un día de playa o una excursión a Tabarca, consulta en nuestra ficha de Alicante la cámara, el viento y el estado del mar.
Fuentes consultadas
- Wikipedia: Alicante (nombres antiguos, fechas históricas, Hogueras).
- Wikipedia: Isla de Tabarca (colonización, reserva marina).
- Ayuntamiento de Alicante: Romería de la Santa Faz.
- Área 12 Alicante: La Explanada (mosaico y palmeras).
- Comisión Europea: Turrón de Alicante IGP.